Publicado: 22 de Julio de 2015 a las 12:40

Adaptación en el centro

Para todos los alumnos, durante el primer mes, tendrá lugar en el CENTRO VIDA un programa especial de actividades lúdicas, cuyo fin principal es que el niño se integre lo mejor posible en el centro, con su grupo y con sus educadoras.

Somos conscientes de que el ingreso en la escuela infantil supone un cambio muy importante para el niño, ya que "normalmente" es la primera vez que se separa de su familia y sale de su hogar para pasar a un espacio totalmente desconocido, con adultos desconocidos y con otros niños.

La entrada del niño en la escuela infantil supone para él un importante cambio: implica la salida del entorno familiar donde el niño ocupa un papel determinado, con una forma determinada de comunicarse y con un espacio que conoce, que le da seguridad y protección. Todo esto va a modificarse: su mundo de relaciones va a ampliarse al salir del círculo estrecho familiar, va a conocer a nuevos adultos y nuevos niños y va a entrar en contacto con un nuevo espacio: la escuela.

Consejos para padres

  • Vuestra actitud es muy importante. Es necesario no actuar con inseguridad, duda o culpabilidad.
  • Durante el periodo de adaptación, en la medida de vuestras posibilidades, es conveniente que intentéis llevarle y buscarle vosotros, eso le dará seguridad y se acostumbrará antes al cambio.
  • Debemos evitar el chantaje afectivo de "no llores que mamá se va triste", o la mentira "no llores que mamá viene ahora".
  • Cuando sea la hora de marchar es mejor no alargar la situación: decir adiós con seguridad y alegría. Es importante que no piense que la marcha de los padres es opcional o que si protesta con fuerza impedirá la partida.
  • No prolongar las despedidas en exceso. Hay que trasmitir al niño que lo que estáis haciendo es lo mejor para él.
  • Dejaremos que el niño lleve, si así lo desea, su juguete favorito, algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.
  • No es un buen momento para introducir más cambios en la vida del niño (quitar pañales, cambio de habitación...) Será conveniente esperar a que supere el proceso de adaptación.
  • Puede que el niño o niña, en el reencuentro con los padres llore o muestre indiferencia, estas son algunas manifestaciones que no deben angustiaros, a veces el niño también experimenta sentimientos ambivalentes, contradictorios, al mismo tiempo siente la separación con la educadora y el deseo de ir con sus padres.
  • Es posible que surjan pequeñas dificultades, no os alarméis, solo está adaptándose a un ritmo diferente.
  • Ese pequeño desequilibrio del inicio del curso debe contemplarse desde una actitud serena de normalidad.